Adrián, el Poliya, el as: una figura difícil de descifrar, lleno de sorpresas, miedos y latiguillos importantísimos después de llevar más de 5 horas grabando.A mediados de octubre arrancó su trabajo en el disco, con las baterías y bajos prácticamente listos. Al día de la fecha "el Poliya" ya terminó con todo.
Después de compartir varias de las sesiones en las que grabó, un ámbito en el cual nunca habíamos estado, no nos quedo duda y sacamos la conclusión de que tenemos a un guitarrista, un compañero y amigo de aventuras tremendo con anécdotas inigualables.
Cuando el orden y la conducta se imponen por sobre todo lo demás, él se encarga de romper con eso. El equilibrio está en sus manos...
Bueno, hay mucho para escribir, pero hasta acá llegamos. El señor Adrián Longobuco...
